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En la ciudad de Alcalá de Henares, cuna de Miguel de Cervantes y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra un tesoro que fascina a los amantes de las dos ruedas: el Museo de La Moto Made in Spain. Este museo rinde homenaje a la industria motociclista española y a todos aquellos que han contribuido a su desarrollo y éxito a lo largo de los años.

 

 

Un poco de historia. La Universidad de Alcalá

Creación y auge

El Cardenal Cisneros fue una figura destacada del Renacimiento español, líder religioso, político y humanista, promotor de la educación y el conocimiento. En 1499 fundó la Universidad de Alcalá, que más tarde se convertiría en la Universidad Complutense, -del latín "Complutum", el nombre romano de Alcalá de Henares-.

 

 

Puede afirmarse que fue el creador del Campus Universitario. Su actividad se desarrolló y creció durante siglos. El Campus de Alcalá cuenta con magníficos edificios históricos que datan de los siglos XVI al XVIII, incluyendo la famosa fachada plateresca del Colegio Mayor de San Ildefonso.

 


El declive

Tres siglos después, durante el reinado de Isabel II en 1836, la Universidad Complutense fue trasladada a Madrid, lo que también implicó el traslado de su biblioteca de más de 20.000 volúmenes.

 


Desde entonces, la Universidad fue cayendo en el olvido y los edificios que habían albergado la universidad del Cardenal Cisneros fueron subastados en 1845 y pasaron a manos de diversos particulares. El primer comprador de estos bienes tenía la intención de utilizar el Colegio Mayor de San Ildefonso para criar gusanos de seda y establecer un telar…

 

 

La industria motociclista española

Un siglo después, en la década de 1950, España presenció el resurgimiento de su industria motociclista después de los estragos de las guerras civil y mundial. Marcas como Montesa, Bultaco y Ossa se convirtieron en sinónimo de ingeniería innovadora y rendimiento excepcional.

 

 

Estas empresas no solo fabricaban motos para el mercado nacional, sino que también exportaban sus productos a todo el mundo con la pegatina garantía de calidad 'made in Spain', ganando reputación internacional en competiciones de motocross, trial y velocidad.

 


Durante los años 60, el espíritu de competición estaba en su apogeo. Las motocicletas españolas dominaban las pistas de carreras tanto a nivel nacional como internacional. Pilotos legendarios como Ángel Nieto y Santiago Herrero llevaron el nombre de España a lo más alto del podio, consolidando aún más la reputación de excelencia de las motos españolas.

 


En la década de 1970, la industria motociclista española continuó su crecimiento y evolución. Se introdujeron nuevas tecnologías y diseños, y las motos españolas siguieron siendo líderes en el mercado mundial.

 

 

Montesa lanzó la revolucionaria Cota 348, una motocicleta de trial que estableció nuevos estándares en rendimiento y maniobrabilidad. La década de las urbanizaciones privadas contribuyó a la explosión de ventas de motos de entretenimiento que se sumaban al mercado de las motos de calle y a las de competición.

 


Sin embargo, esta década también estuvo marcada por desafíos económicos y cambios en el mercado. La crisis del petróleo de 1973 afectó a la industria automotriz en todo el mundo, y España no fue una excepción. A pesar de estos desafíos, las marcas españolas continuaron innovando y adaptándose a las demandas cambiantes del mercado.

 

 

En la década de 1980, la industria motociclista española enfrentó nuevos desafíos con la llegada de la competencia extranjera y los cambios en las preferencias del consumidor. Marcas japonesas como Honda, Yamaha, Kawasaki y Suzuki ganaron popularidad en España, ofreciendo motos de alta calidad y rendimiento a precios competitivos.

 


A pesar de la competencia extranjera, las marcas españolas continuaron fabricando motocicletas de alta calidad y ganando reconocimiento en el mercado internacional. Sin embargo, la década de 1980 marcó el comienzo de un declive gradual para la industria motociclista española, con el cierre de algunas fábricas emblemáticas y la consolidación de otras gracias a su compra o absorción por las diferentes marcas japonesas.

 


La Sociedad de Condueños

Volviendo la mirada un siglo atrás, ante el riesgo de perder el patrimonio inmobiliario de la universidad, un grupo de vecinos de Alcalá de Henares fundó en 1851 la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad. Esta sociedad por acciones tenía como objetivo proteger y conservar el patrimonio histórico. Por lo tanto el telar y sus gusanos nunca vieron la luz.

 


Hoy en día, los descendientes de estos vecinos de Alcalá continúan siendo propietarios de una parte significativa de los edificios que alguna vez albergaron la universidad, conocida como la Manzana Universitaria. Estos edificios están arrendados a la actual Universidad de Alcalá, asegurando así la preservación y el aprovechamiento adecuado de este importante patrimonio histórico. Gracias a esa iniciativa hoy Alcalá presume de ser Patrimonio de la Humanidad.

 

 

Pero la Universidad de Alcalá ya no tiene su adjetivo ‘Complutense’, porque en 1970 la Universidad de Madrid registró el nombre de ‘Universidad Complutense de Madrid’, eliminando así el término 'Complutense' de su denominación que por historia pertenece a la institución alcalaína.

 


La Fábrica Gal

No podemos entender la magia del resurgir de la moto 'made in Spain' sin detenernos un momento en la historia de la antigua Fábrica de Perfumes Gal. Erigida entre 1961 y 1963 junto a la antigua carretera de Madrid a Barcelona, la Nacional II -aproximadamente en su kilómetro 28- destacaba tanto por su diseño arquitectónico como por su funcionalidad. En pleno crecimiento de la industria motociclista española, fue testigo durante su actividad del trasiego de motos.

 


Durante décadas, la fábrica mantuvo su actividad productiva hasta el año 2004, la nueva administración tomó la decisión de trasladar las operaciones a otro edificio. Aunque gran parte del complejo original fue demolido se logró preservar el antiguo edificio central de administración y algunas naves adyacentes, que fue parcialmente restaurado. En 2021, se creo dentro de sus instalaciones el Museo de la Moto 'Made in Spain'.

 

 

Luís y Rafael Lozano y El Museo

En un paradójico paralelismo, de la misma manera que la Sociedad de Condueños devolvió a la vida el Patrimonio Universitario de Alcalá, los hermanos Luís y Rafael Lozano, con su exposición particular de motos que tenían en la antigua Carretera a Daganzo y después a través del referido Museo, junto a otros coleccionistas como Ignacio Medina, han devuelto a la vida muchas de las motos de la extinta industria de la motocicleta española.

 

 

Desde su inauguración, el Museo de La Moto ‘Made in Spain’ se ha convertido en un destino imperdible para quienes desean conocer la evolución de las motocicletas españolas: el paso de los frenos de tambor a los discos: del doble amortiguador trasero al cantilever: de la refrigeración por aire a la refrigeración líquida; del acero al aluminio; de los dos a los cuatro tiempos y un sin fin de innovaciones técnicas que aparecían en cada uno de los modelos de época.

 

 

Con más de 300 motos expuestas es el gérmen del futuro museo de la moto española, con más de 1K motos reunidas y que actualmente van rotando -hoy por hoy, además, hay sesenta Bultaco expuestas en un conocido hotel de Alcalá-.

 

 

El museo alberga una impresionante colección de motocicletas que abarca diferentes épocas, estilos y marcas emblemáticas del siglo pasado. Desde las conocidas clásicas Lube, Montesa, Bultaco, Ossa, Puch, Sanglas, Derbi, hasta las modernas GASGAS, cada moto expuesta cuenta una historia única y representa un hito en la rica tradición motociclista española. Además, puedes encontrar modelos como MV Agusta españolas, Ducati, Torrot y un sin fin de marcas.

 


Visita el Museo de La Moto Made in Spain

Con la 'excusa' de visitar la Ciudad Patrimonio de la Humanidad solo o en compañía, puedes reservarte un par de horas para visitarlo, aunque si quieres admirar cada una de las motos, una por una, escudriñando cada uno de sus detalles, vas a necesitar días. Sumérgete en el apasionante mundo de las motos españolas y déjate inspirar por la creatividad, la ingeniería y la pasión que han dado forma a esta industria a lo largo de los años.

 


En resumen

En Alcalá de Henares, gracias a dos iniciativas privadas, en diferentes épocas, con diferentes ámbitos de actuación y envergadura -pero con el mismo objetivo de restaurar un patrimonio perdido- podemos disfrutar hoy de unos majestuosos monumentos por un lado y del producto de una industria -que a muchos aún los trasladará a su infancia y juventud-, por otro, y que ya no caerán en el olvido.